viernes 12 de octubre de 2007

ACEPTAR O NO ACEPTAR: RESPETAR

Aceptar y respetar son dos valores que van tomaditos de la mano, son complementarios.
Cuando decidimos aceptar a una persona con todos sus valores o carencias, estamos respetando lo que ella nos ofrece.
Cuando decidimos no aprobar -somos libres-, cualquier acto de otra persona con el cual no estemos de acuerdo, entonces hay que respetar sus decisiones,
no podemos herir, ni dañarla, simplemente porque no estamos de acuerdo con sus resoluciones, o porque esperábamos más. La tolerancia, comprensión, consideración, el reconocimiento, y la humildad, juegan un papel fundamental en la relación con los demás. El respeto es un valor que nos brinda la oportunidad para reconocer, apreciar y valorar los hechos y personas con todos los derechos inherentes al hombre y a la sociedad.
No podemos perder una relación sin antes conocer cuáles fueron los motivos que llevaron a la persona a obrar de la manera no adecuada para nosotros, el diálogo se hace necesario para que nuestra capacidad de análisis logre apreciar, comprender y respetar sus decisiones. Muchas eventualidades en nuestras vidas y su no comprensión, ha permitido que se presenten rupturas en las relaciones que antes apreciábamos. Además, hay que echar un vistazo hacia atrás y reflexionar si el hecho ocurrido puede borrar todo lo que antes habíamos construido. Muchas veces, nos ofuscamos por cosas sin importancia y dejamos atrás personas que han sido un verdadero apoyo en nuestra vida. Solamente el egoísmo entra a jugar un papel importante en el ofuscado, y muchas veces la otra persona lamentablemente se retira de la relación por la incomprensión, o muchas veces el silencio.
Y esta fórmula aplica no sólo para las relaciones humanas. En nuestra vida también ocurren hechos causados por leyes universales que llegan en cualquier momento, eventos que no podemos resolver instantáneamente, hay que aceptarlos, así viviremos de manera más liviana sin entrar en estados de angustia, desesperación, rebeldía y sufrimiento. A pesar de todas las implicaciones que esto conlleva, la actitud benevolente de analizar, comprender y aceptar es una lección para crecer. Todo problema así no creamos, tiene solución y hay que saberlo manejar.
Si estas actitudes están plenamente identificadas en nosotros, podemos mantener una sana convivencia con todo el entorno y por supuesto con nuestro interior porque para aceptar y respetar a los demás tenemos que aceptarnos a nosotros mismos y respetarnos de igual manera.
Para terminar, dejo esta bella historia:
“Una madre tenía seis hijos a los cuales por supuesto amaba con todo su corazón. Un día, uno de sus hijos murió, lloró mucho. A los dos años, su dolor fue mucho más intenso: dos de sus hijos murieron en un accidente. Ese día se encontraba con mucha calma, uno de sus parientes la observó y le dijo: “por qué no lloras y sufres, son dos hijos los que estás perdiendo”, entonces respondió: mi primer hijo me enseñó a entender que todos ellos son prestados, que sólo les di la vida, pero no puedo detener su muerte, ahora los entrego a Dios, vuelven a su hogar y así quedo yo en paz y ahora amaré mucho más a los tres que me quedan, sé que el día de la partida de ellos, ya no lloraré, sólo sonreiré”.
Etelsaga, octubre 2007

1 comentarios:

Ethel Saavedra dijo...

enviado por Alonso Duque

Sobre el respeto:
Querida, hay un aspecto importante a tener en cuenta en nuestras
sociedades, en este tema: "La salud mental". La salud mental tomada en dos
representantes, los nacidos antes de los sesentas y los nacidos después de los 80s. Si se tiene en cuenta lo que Hollywood producía para los primeros podían haber escenas eróticas que no mostraban nada, para los segundos es casi explicita la escena y salir la bella, con los senos al aire hoy no es nada. Entonces debemos entender que la moral calvinista norte-ammericana influyo e influye aun en su sociedad, pero antes nos
ergotizaba solo dejándonos a la imaginación de cada uno, hoy a mi modo de ver, el erotismo?. Si nos concentramos en la belleza y la calidad en lo creativo, claro que vemos todavía escenas hermosas y sin desnudos.
Bueno es que quien escribe se erotiza con solo ver el torso descubierto de una mujer. Bueno toda esta carreta para decir que el respeto basado en
el cambio de las relaciones familiares entre jóvenes y viejos, el cambio en la visión de lo erótico y de lo vulgar, la comercialización pujante y avasalladora del cuerpo femenino, la perdida de la patria potestad por parte de los padres a mas temprana edad de sus hijos y porque no el desarrollo humano, todo esto mezclado con la mala educación explota en el irrespeto en ambas direcciones de jóvenes a viejos y de viejos a jóvenes. Solo hay una salvación el ensenar filosofía no magistral y la
diferencia entre ética y moral para que al final los jóvenes entiendan el respeto empieza respetando su propio cuerpo y los viejos, los viejos que entiendan que esas persona también piensan y son seres autónomos.